¡Bienvenid@s!

La idea de este blog es estar un poco más cerca de mis amig@s y herman@s entrañables que hemos conocido por el recorrido que hicimos con mi esposo a través de nuestro ministerio en Perú, Argentina y ahora en Chile, principalmente me gustaría compartirles devocionales bíblicos, experiencias, recomendarles libros, música y otros sitios de nuestro interés. Espero leer sus comentarios y reflexiones!

martes, 24 de junio de 2008

EL GRITO DEL CORAZÓN ANGUSTIADO

Salmo 138:7-8

Regresaba a casa después de un viaje a otro país. Este era una de los retornos más angustiados que yo recuerdo. Habían sido dos semanas muy cercanas al sufrimiento. En el retorno, viendo como Dios me iba probando, mi ser comenzó a angustiarse. Esta era una de esas situaciones en las que uno tarda en vivirlas o posterga las vivencias para estar a solas y dejar que su ser procese todo con la ayuda de Dios, que sentimos que está allí, en silencio junto a nuestra tristeza. Mientras que el avión iba despacio para tomar vuelo, yo decía, dentro de mí, me gustaría estar en la soledad del campo y gritar a viva vos pidiendo la ayuda de Dios, que me muestre su gracia. La desesperación comenzaba a invadir mi ser.

Estaba rodeada de personas con sus propias alegrías y sufrimientos. Estaba segura que el Todopoderoso, estaba atento a todas mis vivencias, y debíamos conversar, como siempre lo hacemos. Le hablé, y le dije, Señor tu conoces el grito de mi corazón ayúdame. Desde ese momento mi ser experimentó una serenidad, era una paz que iba sobrepasando toda mi incomprensión de lo que estaba viviendo y no alcanzaba a comprender.

La impotencia ante el sufrimiento, en especial de nuestros seres queridos más cercanos, es algo que solo se alcanza vivir creyendo que el Todopoderoso no nos ha abandonado. El Dios de todo poder tomó, mis lágrimas, gota a gota e iba secando con su manto de confianza, de misericordia y mostrándome que su bondad es infinita, que continúa a nuestro lado a pesar del sufrimiento. El salmista, en su poesía, nos muestra la experiencia de la vida como que se realiza plenamente entre muchas angustias. El salmista en su relación con Dios, le dice en mi angustia tu me vivificas. En la angustia nos parece que todo se derrumbara, que todo va a cancelarse, nos sentimos desmayar, ante lo que va venir después. El Salmista, le dice a Dios tu me vivificas, me reconfortas, me haces ver más allá de esta angustia y esto me da vida por que se que también allí vas a estar. Es decir Dios nos levanta, nos da aliento de vida, nos da esperanza, nos da consuelo y notamos su misericordia. El Dios de todo poder nos dice, Yo estoy contigo y nunca te abandonaré. La mano de Dios, es esa certeza que nos sostiene, que seremos protegidos, librados de ver la vida como una experiencia sin sentido. La prueba, la crisis, el sufrimiento solo tiene un sentido, mostrarnos que Dios está allí, alejando el mal de nuestras vidas.

La expresión del salmista no queda ahí, va más allá, quiere mostrarnos a Dios, todo poderoso, como quien tiene un proyecto para nosotros, Jehová cumplirá su propósito en mí. Hemos sido creados para ser parte de un proyecto eterno, que comienza aquí en esta tierra, primero siendo parte de su reino, adorándole en obediencia y sirviéndole, y segundo comprendiendo la vida a partir de la bondad, pues toda dádiva perfecta procede de Dios, Jeremías 11:29. Éste es el propósito de Dios que genera en nosotros esperanza y nos anima a seguir. Esto cierra toda posibilidad de quejarnos frente a las circunstancias, solo quedamos en la espera, de que Dios tiene lo mejor para nosotros porque su bondad es para siempre.
La última exclamación dice, no desampares la obra de tus manos. Hemos sido creados por él, cada uno de una manera diferente, pero especiales para él, por lo tanto nosotros le pertenecemos, somos sus creaturas para cumplir un propósito que le glorifique. Pero cuando nosotros no reconocemos esta gran verdad y muchas veces pensamos que no servimos para nada, él nos alienta y permite que reflexionemos para comprender que él va perfeccionando en nuestra vida la obra de sus manos. Dios nos bendiga.

viernes, 2 de mayo de 2008

LAS AVES MIGRATORIAS, EJEMPLO DE RETORNO

Jeremías 8:4-7
Cuando los hombres y mujeres del pueblo de Dios “abrazaron el engaño y no querían volverse a Dios“, el sensible profeta Jeremías recibió palabra de Dios. El profeta escuchó decir a Dios “No quieren volverse… no hay hombre que se arrepienta de su propio mal (v.6).
Jeremías había sido llamado por Dios para denunciar todas las inmoralidades del pueblo que solo buscaban su bienestar, satisfacer sus propios deseos, idolatría, actuaban con injusticia hacia el prójimo y el extranjero, el huérfano y la viuda. Aquel pueblo que en algún momento se humilló delante de Dios y había prometido obedecerle y honrarle, amarle solo a El. Pues ahora le daba las espaldas, con sus actitudes negativas, muchas veces tratando de aparentar con sus vanas oraciones o su presencia en el templo. 7:4.

Pero Dios que no tolera la maldad, manda un mensaje al pueblo para advertirles que si no vuelven a El, derramará su ira sobre ellos, esta advertencia va junto con la misericordia de Dios, el mensaje clama diciendo escuchen la voz de Dios antes que sea tarde, es mas en el cap. 8:4-7 encontramos una metáfora, para que de esa manera puedan entender cuan importante es el retorno a Dios después de un alejamiento. Aun las aves aguardan el tiempo de su retorno.

El tiempo de retornar para las aves migratorias es algo esperado, cambia el clima, cambia el medio ambiente, y entonces es tiempo de volver. La grulla de Canadá inverna a cuatro mil kilómetros en México. La cigüeña de España migra más de diez mil kilómetros, igualmente la golondrina por el invierno, pero vuelven en el verano, igualmente la tórtola.
Pero el pueblo no reconoce el cambio de los tiempos, el juicio de Dios, para volverse y habitar junto a su Dios.

El tiempo pasa pero la palabra de Dios no pasa, es el mismo mensaje que llega al corazón del hombre y la mujer de hoy. La religiosidad nos ha hecho pensar que estamos bien con nosotros mismos y Dios. Pero nuestras actitudes de injusticia, falta de amor, y devoción a Dios, nos ha alejado de su presencia, Creo que es el momento de volver a Dios antes que sea tarde. Recordemos las aves migratorias que retornan a su ambiente natural, de bienestar, de gran bendición. Dios quiere que cada uno de nosotros, si estamos lejos de El volvamos a El, en actitud de arrepentimiento y obediencia a su Palabra. Y nuestra vida estará bajo el propósito de Dios seguro y firme, en el ambiente que debe estar.

Ps. Kelit Pérez

domingo, 6 de abril de 2008

ENVEJECER Y FRUCTIFICAR



La persona que se acomoda a la voluntad de Dios fructificará aún en la vejez.
¿Cuantos años viven las palmeras y los cedros? ¿Cuantos años los vió el poeta en los atrios del templo, cuantas veces los vio reverdecer. Quien ve la vida y construye un estilo de vida desde su espiritualidad, dice el proverbio – “reverdecerá como las ramas” Proverbios.11:28.

Qué implica en una mujer, que se ajusta a la voluntad de Dios, crecer, florecer, fructificar y envejecer? Cuando estuve estudiando en el Seminario, me detuve a observar una palmera; creo que tenía sus buenos años. Siempre me impresionaba ver que luego de ser cortada y aun derribada, siempre reverdecía. Al final la dejaron con toda su historia, con todos los recuerdos, con toda su sombra, con sus flores, con sus frutos. Ella se resistió a morir, pero al fin decidieron sacarla. Sin embargo quedaron los gratos recuerdos en mi mente de lo vigorosa y grandiosa que fue, como los vientos la arqueaban, pero ella se mantenía allí plantada, y no se caía.

En este salmo los árboles plantados en el atrio permanecen, aun envejecidos, peinando canas. Cumplen una misión con dos enfoques que se complementan: Anunciar que Dios es recto, justo, él es mi fortaleza, él es mi roca (v.15). El poeta salmista expresa esta profunda convicción y emoción ¡¡¡él es mi fortaleza!!!

No es una declaración académica, racionalizada, es una expresión de la vivencia cotidiana, vigorosa, permanentemente reverdecida, entre los achaques de la edad. Bien dice la Escritura “aunque nuestro ser exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueve cada día” (II Corintios 4:16) y sigue fructificando, por la obra del Espíritu santo, que se traduce en amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, y dominio propio (Gálatas 5:22). Con mucha razón Jesús dijo a sus discípulos el que permanece en mi y yo en él, este llevará muchos frutos, separados de mi nada pueden hacer. Juan 15:5

Proclamar que en él no hay injusticia. Jesús cuando habla de su Padre dice “él es verdadero y en él no hay injusticia. Juan 7:18. En las situaciones de adversidad, de calamidad, de desastre, de pérdida nos asaltan aquellas voces de duda sobre la justicia de Dios, la idea de un Dios indiferente a las acciones injustas al ser humano, pero esto no es una enseñanza bíblica. “Dios limpió los ojos para ver el mal, cuando el impío intenta destruir al más justo que él” (Habacuc 1:13). Dios dice, en otro momento, voy a intervenir. Esta es una reiterada verdad dirigida especialmente para aquellos que caminan diciendo en su corazón “Dios ni hará bien ni hará mal” (Sofonías 1:12).

El apóstol Pablo nos recuerda que El justifica al que es de la fe en Jesús, él cambia esa mentalidad. Y esta es una gran verdad, porque en Jesús el mundo en que vivimos tiene sentido. Y aquellos que hemos decidido seguir al Maestro de Nazaret, sabemos que Dios en su justicia nos encamina a acomodar nuestra vida a su voluntad, nos ajusta a su proyecto liberador, de reunir todo en Cristo, ante quien ha de doblarse toda rodilla en el cielo y en la tierra, reconociéndole y confesándole como Señor para la gloria de Dios, el justo, el que justifica, el que redime, el que nos salva.

martes, 4 de marzo de 2008

Crecer y Florecer

“La persona que se acomoda a la voluntad de Dios florecerá cuando crezca”
La idea de crecer como vemos a las plantas, es más que un reflejo del contexto hebreo agrícola, es la visión de la vida, que busca hacer la voluntad de Dios, vivir conforme al proyecto de Dios, aun proyecto que avanza, que ha entrado en la historia de nuestras vidas y crece desde una semilla manifestando el reino de Dios en cada fase.

2. Qué implica crecer siendo una mujer que se ajusta a la voluntad de Dios?

Es interesante observar la figura femenina en “la palmera” y el masculino en “el cedro”, ambos en los espacios del templo, en los atrios de la casa de Dios, “plantados” allí. No son adornos ocasionales, como las modernas plantas plásticas que compramos hoy. Están allí plantados o trasplantados, en la presencia de Dios, en los atrios, donde se reúnen los gentiles, las mujeres, los excluidos, que buscan ajustarse a la voluntad de Dios.

La idea del salmo es que el objetivo del crecimiento tiene sentido en tanto que este sea para florecer. Lo interesante es que la flor de la palmera datilera, que inspira al poeta, apenas la divisamos por la altura, pero nos llama la atención cuando vemos ese especial color pastel anaranjado, aquella belleza que antecede al fruto. Las flores femeninas de la palmera aparecen en árboles separados. Es interesante notar que los hebreos usaban el nombre de Palmera (Tamar) para sus hijas. Por ello, la palmera es la inspiración del poeta, que ve en ella una estética especial.

Las Escrituras presentan esta dinámica del crecimiento y el florecimiento implícitamente en los siguientes proyectos de Dios:

a) El reino de Dios que crece
La casa de Dios, sintetiza un espacio y un tiempo de una constante experiencia con Dios, a través de diversas muchas acciones nuestras: la adoración, el oír la Palabra, el meditar en nuestros caminos, el presentar nuestras ofrendas de un corazón afligido y humillado. Asimismo, sintetiza la decisión de arrepentimiento, intercesión y gratitud ante el Dios que nos sorprende, es el espacio de los votos y las promesas. No podemos crecer fuera de los espacios y los tiempos de estas expresiones de nuestra espiritualidad, que nos introducen en ese reino que se ha acercado con Jesús de Nazaret. Marcos 1:15 y 4: 26-32.
El apóstol Pablo fue guiado por el Espíritu Santo a mostrarnos que ese reino que se ha acercado a nuestras vidas y a nuestra historia y crece se caracteriza por los valores de la justicia, el bienestar y la alegría en el Espíritu. Romanos 14:17. Cuando el poeta salmista tenía esa visión del justo que florecería, está viendo también a aquel que vive y manifiesta la justicia redentora del reino de Dios, que justifica, libera de todo lo que se opone a la voluntad de Dios, a quien es de la fe en Jesús, Romanos 3:26.

b) Estamos siendo transformados y transformadas a la imagen de Dios
La regeneración de nuestras vidas, nuestro renacer está marcado por el peso, en la conciencia, de la presencia de Dios en nuestras vidas, aquello que la Escritura llama la “gloria del Señor” (II Corintios 3:18). El hecho de que todos seamos transformados, que vayamos más allá de la situación en que estamos, indica que avanzamos, crecemos, mejoramos, progresamos, nada menos que en la misma imagen del Señor, aquella que nos ha sido manifestado en Jesús de Nazaret. El nos ha dado a conocer al Padre y nosotros damos a conocer a Jesús, porque tenemos el “espíritu de Cristo” (Romanos 8:9). Como si miráramos a un espejo nos vamos dando cuenta que estamos cambiando, es decir tenemos vida, crecemos, estamos plantadas y ocupadas en las tareas del Reino y nuestra vida se va acomodando a sus valores, a la justicia, la paz, el Gozo en el Espíritu.

(continuará...)

jueves, 7 de febrero de 2008

La Mujer Justa Crece, Florece y da Fruto (Salmo 92:12-15)

Introducción
El justo no solo sufre como lo enseña el relato de Job. Dios también recompensa al justo. Entre las bendiciones posteriores al sufrimiento, Job llegó a tener tres hijas, la Escritura no menciona a los hijos, sino a las hijas: Gemima, Cesia y Karen. Dice la Escritura que no había mujeres más hermosas que ellas en toda la tierra.

Ellas fueron bendecidas con herencias entre sus hermanos, esto es muy significativo ya que los justos sufren en la esperanza de que al fin florecerán y darán frutos y se mantendrán fuerte y reverdecido/as.

La metáfora que estudiamos en este salmo está construida por dos árboles caracterizados por la altura y fortaleza que alcanzan: La palmera que además se caracteriza porque da frutos y el cedro por aportar su fina madera.

1. La mujer justa ante la visión de crecer, florecer y fructificar
Este es un salmo de alegría, de alabanza al Señor que los ha alegrado con sus obras, es un salmo de cantos corales, acompañado por instrumentos de cuerdas por el arpa mayor (decacordio) y el arpa menor (salterio). De tonos fuertes y suaves acompañados con el arpa. (1-4)
Este es un salmo de profunda reflexión, en el Altísimo. Su alabanza se centra en Su misericordia [hesed] a pesar de la infidelidad de su pueblo. En este salmo la fidelidad del Señor, lo engrandece al aumentar las fuerzas de su pueblo, y renovarle la esperanza de ser ungido con el aceite de una fresca bendición (2 y 10).

El salmista critica al inicuo e insensato que brotan como hierba, se reproducen y florecen en la iniquidad, para ser destruidos por su temporalidad, por lo efímero de sus pensamientos. La poesía es sensible a esta realidad y además de evidenciar la maldad del necio e insensata, avizora que sus acciones de injusticia no tienen futuro. Es decir pone de manifiesto su maldad (5-9,10).

En estos estudios abordaremos aquella poesía que nos invita a mirar hacia el futuro, aquella en la cual Dios nos promete avanzar en lo que ya ha comenzado en nosotros. Miraremos asimismo aquella perseverancia de los santos un tanto más espontánea, más eficaz, más visible.
Es hermoso ver como entre la poesía y el canto emerge la alabanza del coro, las voces se elevan, después del tono suave (3b) y cantan:

Florece el justo como la palmera,
Crece como el cedro del Líbano.
Plantados en la casa de Jehová,
En los atrios de nuestro Dios florecerán
Aun en la vejez fructificarán ,
estarán vigorosos y verdes,
para anunciar que Jehová
mi fortaleza es recto,
y que en El no hay injusticia.

En este último tiempo cada vez más se ha tomado conciencia de la belleza de los árboles y de su importancia para nuestro ecosistema. Los estudios dan cuenta que las causas del futuro tienen que ver con el cuidado de los árboles y del agua. Y es interesante encontrar en la Escritura aquella verdad de que “Los árboles plantados junto a corrientes de agua son bendecidos con frutos a su tiempo, son fuertes y prosperan”. Pero, esta idea tiene que ver con otra gran verdad, aquella de que “el justo crece en justicia, como un esencial signo del reino de Dios”. En la Escritura el justo es plantado en el espacio consagrado a Dios, debajo del cual corren ríos de agua viva, que llegan al estanque del que es enviado.

Los árboles me traen al recuerdo mi infancia en mi pueblo y las chacras de mis padres y mis abuelos. Recuerdo las inmensas palmeras de coco y la fortaleza del cedro. Algo interesante es que las palmeras duran muchos años y crecen. Son muy altas que no alcanzamos a ver su florecimiento; pero florecen y dan frutos. Y al reproducir van naciendo cuando la semilla muere, luego nace una nueva planta.

Recuerdo a Don Serapio, un hombre hábil para subir a los cocoteros; El tenia la costumbre de enviar sus mensajes de moralidad a todo el pueblo, luego de hacer su trabajo. Aquellos cocoteros eran de una altura tal que todo el pueblo podía escucharlo. Quienes hemos vivido en ciudades nos hemos tenido que contentar con un hermoso pero pequeño bonsái o algún ciprés diminuto. Estos árboles necesitan de mucho cuidado. Justamente, nuestra última palmera se nos murió por falta de agua, por los continuos viajes que teníamos que hacer.
(Continuará...)

jueves, 3 de enero de 2008

DEJA QUE DIOS SEA TU GUIA (Isaías 2:5 - Salmo 121:4)

Cada mañana cuando me levanto, me imagino a Jesús sentado al pie de mi cama, porque su palabra dice que:NO DARA TU PIE AL RESBALADERO NI SE DORMIRA EL QUE TE GUARDA salmo 121:4.Quiere decir que nos cuida día y noche, somos concientes de esto? es posible que no.Entonces cuando me despierto lo primero que tengo que hacer es tomar su palabra como un gesto de saludo, conversar con El, recibir su dirección, su abrazo de aliento, y su fuerza para comenzar el día.
Pero que pasa cuando me levanto me pongo las sandalias, salgo corriendo pensando en las muchas cosas que tengo que hacer o no tengo ganas de hacer nada, me siento deprimida, desesperada, tratando de buscar solución a mis problemas. Yo me imagino que Jesús se queda mirándome se va, se va, se va y comienzo el día haciendo mi voluntad.
La pregunta es que pasa con nuestra vida cuando es guiado por nuestros sentimientos equivocados, como la culpa el temor, el resentimiento con nosotros mismos y otras personas, se aferran a la herida en vez de acercarse hacia el perdón.
Perdonar ...sana heridas internas y externas, al acercarnos y entregarnos a Jesús , quien dió su vida para dar sentido a nuestra vida a través del perdón. Es ahí que comienza una relación personal con El, y nos dejamos guiar por un Dios que conoce nuestro caminar, el que gobierna nuestra vida, quien nos ha prometido librarnos de todo mal. Y cuán importante es conocer los propósitos de Dios para nuestra vida, y al acercarnos a El a través de su palabra y la oración, conoceremos sus propósitos, le conoceremos mas, seremos guiados por El, y aunque vengan problemas y dificultades diremos TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE . Fil. 4:13

jueves, 27 de diciembre de 2007

CORRERÁN RÍOS DE AGUA VIVA (Juan 7:37-39- Isaías 55:1)

Jesús está en la Fiesta de los Tabernáculos. Después que los hermanos de Jesús subieron a la fiesta, El también subió pero en secreto, porque los judíos fariseos le buscaban para cuestionarle. Sin embargo, Jesús enseñó en el templo, y los judíos estaban maravillados y le interrogaban. Pero en todo ese alboroto de la gente. Jesús se puso de pie y alzó la voz y dijo: A mi me conocéis y sabéis de donde soy y no he venido de mi mismo, pero el que envió es verdadero a quien vosotros no conocéis. Pero yo le conozco porque de El procedo y el me envió.

Palabras muy fuertes y directas de Jesús, porque los fariseos conocían la doctrina, eran religiosos pero no conocían a Dios y no hacían su voluntad. Entre la multitud muchos creyeron en El. Pero los fariseos enviaron alguaciles o discípulos de los fariseos para prender a Jesús, y Él les continúa diciendo: "me buscaréis y no me hallaréis y a donde yo estaré vosotros no podéis venir". Los judíos no entendieron nada, estaban confundidos. Y en el último gran día de la fiesta Jesús se puso en pié por segunda vez y dijo:

"SI ALGUNO TIENE SED VENGA A MI Y BEBA "

Tener sed es parte de nuestra vida, como seres humanos. Hoy el agua escasea en el mundo, algunas personas andan con la botella de agua en la mano. La espiritualidad puede experimentar una sensación de sequedad, de esta sed habla Jesús. El que tiene sed espiritual no tiene paz su alma se perturba, busca por cualquier otro medio y no lo alcanza, el salmista David dijo en su desesperación "Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo y verdadero"
Jesús invita a hombres y mujeres confundidos, desesperados y les dice si alguno tiene sed venga a mi y beba. El agua viva es símbolo de Jesús vida del mundo. Jesús también le dijo así a la Samaritana: Yo soy el agua viva el que tiene sed venga a mí y beba. Al aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador de nuestra vida sacia nuestra sed espiritual, llenamos nuestra vida de agua viva y fluye como ríos, haciendo su voluntad tendremos vida y paz.

DE SU INTERIOR CORRERAN RIOS DE AGUA VIVA.
El fluir de Jesús en nuestra vida es ser recipientes de la bendición espiritual, especie de lagunas que tienen una vertiente de agua y un desaguadero, un río que luego fluye como un río que corre. El agua cambia constantemente sino se estanca y ya no es agua limpia y pura; asi como el agua cambia, asi hay un cambio en nosotros, imperceptible a veces como en la tranquilidad de una laguna, que expresa una paz...paz de Jesucristo que sobre pasa todo entendimiento, que fluye en nosotros, en el servicio, en la adoración, en testimonio, a través de los diferentes ministerios de la iglesia.
¿Pero que pasa cuando nos quedamos estancados? como lagunas que espiritualmente van muriendo, porque el desaguadero está cerrado.



Cuando era niña disfrutaba mucho de un río que pasaba por mi pueblo, cuando salíamos de la escuela después del almuerzo corríamos al río, era un río tranquilo, aunque torrentoso en tiempo de lluvia. Fluía agua limpia. Después vivimos con mi familia a cincuenta metros del río, nos bañábamos allí, porque es una zona tropical. Los años pasaron y llegó la tecnología, los monocultivos, entró el cultivo del arroz, inversionistas de otras regiones compraron terrenos y el estado hizo reservorios, canales de regadío. El ecosistema se alteró, el río ya no tiene agua; ha sido descuidado, hay basura, maleza, desechos, la poca agua que corre se va estancando, el agua corre por canales de regadío artificiales.


Así también nosotros terminamos como aguas estancadas. Esto nos produce tristeza, el Espíritu no fluye en nosotros y menos desde nosotros. Ha matado el agua viva en nosotros, nuestras actitudes negativas, una baja autoestima, una imagen incorrecta nos aleja de los otros, las dudas cubren nuestra fe...nos cuesta trasformar la tristeza en gozo, deseamos seguir a Jesús sin tomar la cruz, la palabra sazonada escasea en nosotras, nuestra familia comienza a sufrir y nosotros no tenemos agua de vida para ellos. Nos quedamoss secas y sedientas, sin hojas sin flores y sin frutos. Pero Jesús nos habla al corazón y nos dice: "venga a mi y de tu interior correrán ríos de agua viva". Y cuando venimos a El, aunque hubiere problemas en nuestra vida, tendremos paz porque el fluir del Espíritu Santo será como un río que corre y nuestra vida se irá de bendición en bendición y bendeciremos a nuestra familia y a quienes les hablamos del Señor.

Reflexión:

Hoy tomamos por lo menos un litro y medio de agua para mantenernos hidratados. Vivimos una obsesión por beber agua, porque nos dicen que es saludable.

Hoy nos cuesta dejar que fluya el Espíritu, el desborde tantas experiencias dudosas nos han reprimido y aunque el Espíritu se mueva, por la Palabra, nos cuesta la espiritualidad.

Hoy sedientas venimos al Señor para beber del Espíritu, que nos ha dado, que al fin es el mismo Espíritu de Cristo, como dice Pablo el que no tiene el Espíritu de Cristo no es de EL. Romanos 8:9